¿ LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN ES IRREFUTABLE?

10.09.2015 02:00

Si buscamos bajo el tema de la evolución humana en muchos libros de texto y enciclopedias, veremos una serie de dibujos que muestran una criatura simiesca encorvada seguida por otras de postura más erecta y cabeza más desarrollada hasta llegar al hombre moderno. Tales imágenes, junto con los informes sensacionalistas sobre descubrimientos de los llamados eslabones perdidos, dan la impresión de que la evolución del hombre a partir de los simios está totalmente verificada. ¿Se apoyan estas afirmaciones en pruebas sólidas? Veamos lo que dicen los investigadores evolucionistas sobre los siguientes aspectos.

 

QUÉ MUESTRA LA PRUEBA FÓSIL

 

Hecho. A comienzos del siglo XX, los restos fósiles utilizados para apoyar la teoría de que el hombre y los simios evolucionaron de un antecesor común cabían en una mesa de billar. Desde entonces, el número ha aumentado. Ahora se dice que llenarían un vagón de ferrocarril. No obstante, la inmensa mayoría consiste únicamente en huesos y dientes sueltos. Es raro ver cráneos enteros y, más aún, esqueletos completos.

 

Pregunta. ¿Ha logrado el creciente número de fósiles atribuidos al "árbol familiar" del hombre resolver el debate entre los expertos sobre cuándo y cómo evolucionaron los humanos a partir de criaturas simiescas?.

Respuesta. No, todo lo contrario. Robin Derricourt, de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), escribió en 2009 con respecto a la clasificación de estos fósiles: "Quizás sobre lo único que hay consenso ahora es que no hay consenso".

 

En 2007, la revista de divulgación científica Nature publicó un artículo por los descubridores de otro supuesto eslabón del árbol evolutivo y dijo que no se sabe nada sobre cuándo o cómo la línea humana se separó realmente de la de los simios. Gyula Gyenis, investigador del Departamento de Antropología Biológica de la Universidad Eötvös Loránd (Hungría), escribió en 2002: "La clasificación de los fósiles homínidos y su lugar en el curso de la evolución ha sido tema de debate constante". También dijo que la prueba fósil reunida hasta ahora no nos acerca al conocimiento exacto de cuándo, dónde y cómo evolucionaron los humanos a partir de criaturas simiescas.

 

NOTICIAS DE "ESLABONES PERDIDOS"

 

Hecho. Cada vez que se descubre un nuevo "eslabón perdido", los medios de comunicación lo pregonan a los cuatro vientos. En 2009, por ejemplo, un fósil apodado Ida fue presentado en sociedad "a bombo y platillo, como si de una estrella de rock se tratara". La publicidad incluyó el siguiente titular en el periódico inglés The Guardian: "Fósil Ida: extraordinario hallazgo del "eslabón perdido" en la evolución humana". A los pocos días, la revista New Scientist, también del Reino Unido, anunció: "Ida no es un "eslabón perdido" en la evolución humana".

 

Pregunta. ¿Por qué se da tanta publicidad a cada nuevo "eslabón perdido" que se exhibe, pero casi nunca se menciona cuando es excluido del "árbol familiar"?

Respuesta. Robin Derricourt, citado antes, dice con respecto a los descubridores de tales hallazgos: "El director de un equipo de investigación quizás tenga que exagerar la singularidad y el dramatismo de un "descubrimiento" a fin de captar fondos de patrocinadores distintos a las fuentes académicas convencionales, una práctica incentivada por la prensa y los medios electrónicos, que andan a la caza de historias espectaculares".

DIBUJOS Y MODELOS DE HOMBRES-MONO EN LIBROS DE TEXTO

 

Hecho. A los presuntos antepasados del hombre se les representa en los libros de texto y en los museos con rasgos definidos. Cuanto más antiguo es el ejemplar, más parecido a un mono lo hacen; y cuanto más cercano se supone que está del hombre, más humanos son sus facciones, su tono de piel y su pelo.

Pregunta. ¿Pueden los científicos reconstruir con exactitud tales rasgos basándose en los restos fosilizados que encuentran?

Respuesta. No. En 2003, el antropólogo forense Carl N. Stephan, quien trabaja para el Departamento de Ciencias Anatómicas de la Universidad de Adelaida (Australia), escribió: "No se pueden construir ni comprobar objetivamente los rostros de los primeros antepasados humanos". Y añadió que los intentos de hacerlo basándose en los simios modernos "son con toda probabilidad marcadamente sesgados, inexactos por demás y carentes de validez". ¿Cuál fue su conclusión? "Es muy probable que toda "reconstrucción" facial de los primeros homínidos esté equivocada."

 

LA INTELIGENCIA Y EL TAMAÑO DEL CEREBRO

 

Hecho. Una manera como los evolucionistas determinan si un hipotético antepasado del hombre corresponde a un pariente próximo o lejano es midiendo el tamaño del cerebro.

Pregunta. ¿Es el tamaño del cerebro un indicador fiable de la inteligencia?

Respuesta. No. Un equipo de investigación que recurrió a la talla del cerebro para especular sobre qué criaturas extintas eran los parientes más próximos del hombre admitió que "muchas veces se sintieron pisando terreno movedizo".48 ¿Por qué razón? La revista Mente y Cerebro explicó en 2009 que el peso cerebral absoluto o relativo no es el mejor correlato de la inteligencia. Y añadió: "Los investigadores no han logrado establecer alguna peculiaridad anatómica o fisiológica en el cerebro humano que no se halle presente también en los animales. Sólo hay una excepción a esta regla: el área del lenguaje de Broca".

 

¿Por qué razón colocan los científicos los fósiles en la cadena "simio-hombre" según el tamaño del cerebro, sabiendo que este no es un indicador fiable de la inteligencia? ¿Estarán forzando las pruebas para que encajen en su teoría? ¿Y por qué debaten constantemente sobre qué fósiles deben incluirse en el "árbol familiar" del hombre? ¿Será que los fósiles que estudian son justo lo que parecen ser: formas extintas de simios?

 

¿Y qué decir de los fósiles semejantes a humanos llamados neandertales, que se presentan a menudo como prueba de que existió un tipo de hombre-mono? Los investigadores han comenzado a modificar su postura. En 2009, Milford H. Wolpoff escribió en la revista American Journal of Physical Anthropology que los "neandertales quizás hayan sido una verdadera raza humana".

 

Los observadores honrados no tienen reparos en reconocer que el ego, el dinero y la necesidad de atención mediática influyen en la manera como se presentan las "pruebas" de la evolución humana.

 

Nota: Ninguno de los investigadores aquí citados cree en la doctrina bíblica de la creación, ni en la teoría del diseño inteligente, todos se adhieren a la doctrina de la evolución.

 

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